Panenka: Fantasía centroeuropea

Belgrado. Eurocopa 1976. Prepárense, algo grande va a pasar. Como diría después Pelé "algo así solo lo puede hacer un genio o un loco".
El mejor equipo formado en cualquier deporte pudo haber sido mejor. Sí, por increíble que parezca se podía mejorar. Estamos hablando de un equipo que llegó a sumar 23 anillos de la NBA -eso sí, mal repartidos-, pero sobretodo hablamos de 6 MVP, y que todos ellos jugaron unas finales NBA -salvo Laettner-.
El maravilloso equipo que pudimos difrutar en España durante el verano del 92, ganó el Oro Olímpico tras una serie de 8-0, logrando sus victorias por más de 44 puntos de media.
John Stockton, Magic Johnson, Clyde Drexler, Chris Mullin, Michael Jordan, Larry Bird, Scottie Pippen, Karl Malone, Christtian Laettner, Charles Barkley, David Robinson y Patrick Ewing. Hubo un momento en el que estos 12 ángeles parecieron humanos. Croacia se puso a 3 puntos en la Final Olímpica. 35-32. Un espejismo. Petrovic, Kukoc, Radja...un oro seguro en cualquier otra competición. Cayeron de 32. 117-85.
Pero vayamos al tema de este artículo. El Dream Team pudo haber sido mejor. Si hay un jugador que hace daño al repasar la descomunal lista es Christian Laettner. El jugador de Duke había sido nombrado universitario deL año 1992. Tenía buena mano pero todos sabían que los había mejores que él. Evidentemente que Larry Bird y Chris Mullin fueran los únicos blancos del equipo influyó en su elección. Quien tendría que haber ido entonces? Alonzo Mourning, Larry Johnson...o un chico que sería número 1 del draft de ese año, una fuerza de la naturaleza capaz de recoger 20 rebotes por partido...un tal Schaquille O´Neal.
Hay otro jugador que debía estar en ese equipo, Isiah Thomas. Porque no fue Thomas? Muy fácil, el dios Jordan dijo que si iba Isiah, él renunciaba.
A pesar de todo lo que se ha dicho, el único jugador comprometido con el equipo olímpico era Magic Johnson. Afectado por el SIDA, logro animar a Larry Bird -que se retiraría después por sus problemas de espalda- y a Michael Jordan, que ya tenía la medalla olímpica de Los Ángeles y no tenía ganas de "experimentos". Cuando Air estaba convencido se publicó la lista definitiva y en ella estaba el Piston ganador de dos anillos, Isiah Thomas. Celebre es el odio entre Jordan y Thomas -aunque ya retirados parecen calmados-, y a pesar de los intentos de Magic para integrar a sus dos amigos, estaba claro quien llevaba las de ganar.
Así pues, imagínense un Dream Team en el que sustituimos a Laettner y Mullin por O´Neal y Thomas. Sumemos 6 anillos y 2 MVP más. A pesar de todo es, fue y será un equipo irrepetible que ningún sucedaneo de Dream Team podrá igualar, ya que como dijo Chuck Daly, el afortunado "entrenador" de esos genios: “Finalmente vendrá un día, en que los demás podrán competir con nosotros en términos iguales. Y mirarán el Dream Team como algo insuperable".
La rivalidad Celtics vs Lakers nunca fue una cuestión geográfica; es simplemente una cuestión de estilos: el juego rápido y técnico de LA; y la fuerza y el orgullo de Boston. Glamour contra tradición. Curiosamente no solo los equipos tenían estos atributos, el éxito de esta rivalidad estriba en que los habitantes de ambas ciudades se identificaban plenamente con su equipo.
El 27 de mayo de 1984 un nuevo capítulo iba a comenzar. Para mas inri, estas Finales tenían un nuevo aliciente; Larry Bird y Magic Johnson. El primero rechoncho y aparentemente lento era un Celtic; el segundo divertido y atrevido era un Laker. Eso sí, ambos eran los mejores jugadores de baloncesto del planeta.
Tras los dos primeros partidos de la serie LA ganaba 2-1 recuperando la ventaja de campo. Los Ángeles estaban dando un repaso descomunal a su rival, y solo la magia del Garden impidió que el resultado fuera 3-0. En el tercer partido LA derroto a Boston por 137 a 104 con 14 puntos, 11 rebotes y 21 asistencias de Magic. Nadie daba un duro por los Celtics.
"Hoy hemos jugado como nenazas"; había dicho Larry Bird. En rueda de prensa, el capitán verde crítico a sus compañeros y los culpó de no rendir fuera del Garden. Consiguió lo que pretendía; reavivar el orgullo Celtic.
El cuarto partido se disputaba en el Inglewood de Los Ángeles. Los Lakers dominaban el partido, pero en los últimos minutos comienzan a fallar tiros libres y a perder balones por una defensa Celtic que ralla la ilegalidad. Quizas el punto de inflexión se produce en una bandeja fácil de Kurt Rambis que es placado por Kevin Mc Hale. La piña de los jugadores de Massachussets apoyando a su jugador es terrorífica. "Tuvimos miedo" dijo Byron Scott. "Los Celtics han jugado como matones" sentenció Pat Riley. Al final el partido se fue a la prórroga y Larry Bird resolvió.
La imagen de Bird (27 puntos y 14 rebotes de media en las finales) y sus compañeros volteando toallas pasará a la posteridad. Quedaban tres partidos pero habían recuperado el factor cancha y lo más importante, habían recuperado el orgullo, ya no eran nenazas.